Montevideo-Buenos Aires-Montevideo-Nueva York-Granada-Barcelona-Montevideo-Buenos Aires.
Esa cadena de nombres resume mi trayectoria vital. Es la trayectoria de una larga serie de arraigos y desarraigos sucesivos. Este conjunto de nombres puestos en fila es, entre otros factores, lo que configura una mirada personal, particular e intransferible --como lo es la de todo ser humano.
Para tener una visión diferente de un objeto, se pueden hacer dos operaciones básicas: tomar distancia y acercarse de golpe.
En mi caso, la primera operación es la correspondiente a Barcelona: después de 10 años viviendo allá me fui a la otra punta del mundo.
La segunda corresponde a Buenos Aires: un brusco acercamiento a una ciudad que había pisado varias veces y donde incluso había vivido unos meses, pero que nunca había llegado a conocer verdaderamente.
Me siento agradecido por la oportunidad de contemplar simultáneamente dos ciudades desde un punto de vista privilegiado. El resultado es lo que trataré de plasmar en este blog.